Los contentos no dicen nada
Salen encantados, te lo dicen a la cara… y hacen su vida. Dejar una reseña se les olvida, aunque volverían sin dudarlo. Su satisfacción no llega a Google.
Reseñas en Google · Parte del plan Esencial
Pedimos la reseña en el momento justo —recién salidos y contentos— y te avisamos si cae una mala para responder a tiempo.
Somos ingenieros. Lo que prometemos, lo enseñamos en un panel.
Por qué tu nota engaña
El paciente nuevo, antes de llamarte, mira tus estrellas. El problema es que esa nota la escriben los que menos representan tu día a día.
Salen encantados, te lo dicen a la cara… y hacen su vida. Dejar una reseña se les olvida, aunque volverían sin dudarlo. Su satisfacción no llega a Google.
El que se va molesto escribe esa misma tarde. Y una mala reseña pesa en la decisión más que diez buenas que nadie se molestó en dejar.
O no se piden, o se piden tarde y por un correo frío que nadie abre. Sin un sistema detrás, la reseña buena casi nunca llega.
Cómo funciona
No inventamos opiniones ni escondemos las malas. Le pedimos la reseña a tu paciente cuando más fácil es que la deje, y vigilamos lo que cae. Eso no es magia: es fontanería bien hecha.
Se la pedimos a todos, no solo a los que suponemos contentos: pedir bien y en el momento justo ya inclina la balanza, sin trucos que Google penaliza.
Por qué importa
No es vanidad: es la primera criba que hace quien busca clínica cerca. Más reseñas y mejor nota es más gente que te elige a ti y no al de al lado.
Antes de tu web y de tu trato, el paciente ve tus estrellas en el mapa. Si ahí sales flojo, muchos ni llegan a llamarte.
Google muestra antes a las fichas con más reseñas y mejor valoradas. Trabajarlas es aparecer más arriba cuando buscan tu especialidad.
Verás tu nota media y el número de reseñas subir en el panel, mes a mes.
Lo que prometemos lo enseñamos en un panel.
Dónde encaja
La gestión de reseñas no va suelta: entra en el plan que sirve para dejar de perder pacientes que ya tienes y cuidar tu reputación.
Para dejar de perder pacientes que ya tienes.
Dudas frecuentes
No. No compramos reseñas, no las inventamos ni escondemos las malas —eso sí que Google lo penaliza. Lo único que hacemos es pedírsela a tus pacientes en el momento en que es más fácil que la dejen, y ponérselo cómodo. Pedir bien no es hacer trampa.
Te avisamos en cuanto entra, para que respondas a tiempo y con cabeza. Una respuesta pública, educada y a la altura suele dejar mejor impresión en quien la lee que la propia queja. Y con un flujo constante de reseñas buenas, una mala pesa mucho menos.
Por WhatsApp o SMS, justo después de la visita, con un enlace directo a tu ficha de Google. Un toque y la reseña está puesta, sin que tenga que buscar nada ni crearse ninguna cuenta.
No. Se pide solo tras cada visita y tú solo entras cuando hay que responder a algo. Lo montamos sobre tu agenda para que funcione sin que tengas que acordarte de nada.
El primer paso
Sin compromiso. Miramos tu ficha de Google, tu nota y tus reseñas, y te decimos qué se puede mejorar con un sistema detrás. Con datos, no con humo.